|
Uno de los signos tempranos de maduración es el crecimiento repentino del
adolescente. En el caso de las niñas se da entre los 8 y los 15 años y en el
caso de los niños se da entre los 10 y los 16. Antes de este crecimiento
repentino propio de la adolescencia los niños son sólo un poco más altos que las
niñas. pero en las niñas, el crecimiento siempre es más prematuro, pero
finalmente, los niños vuelven a ser notablemente más altos que las niñas, ya que
el crecimiento masculino, aunque tardío, suele ser más intenso.
Para los dos sexos, el crecimiento repentino de la adolescencia tiene sus
alcances, logrando todas las dimensiones esqueléticas y musculares incluso, con
el crecimiento de los ojos puede aparecer una repentina miopía. La
mandíbula se alarga y engrosa y la
nariz se destaca más, también los dientes incisivos se enderezan más. Esto se
acentúa más en los varones que en las niñas. Antes de la adolescencia los niños
son ligeramente más fuertes que las niñas, pero después del crecimiento
repentino, la constitución física del varón lo hace notoriamente más fuerte que
la mujer, aunque hay casos en que las niñas suelen ser más fuertes. Los jóvenes
y las jóvenes crecen de manera diferente durante la adolescencia y por ello
tienen diferente conformación física.
CARACTERÍSTICAS SEXUALES SECUNDARIAS.
CRECIMIENTO DEL VELLO. En la región púbica comienza a crecer vello, fino y más
obscuro que el del resto del cuerpo, que posteriormente se vuelve grueso y
rizado. El vello axilar comienza a crecer así como la barba y el vello facial.
CAMBIO DE LA PIEL. Se presenta con la aparición de barros y puntos negros
que anteceden a la aparición del acné que la produce la creciente actividad de
las glándulas sebáceas, que hacen a la piel más grasosa por el crecimiento de
los poros y la textura más gruesa. La actividad de las glándulas sebáceas hace
también que durante la adolescencia, el cabello sea más grasoso y las glándulas
sudoríparas, trabajen más.
EN LOS VARONES EMISIONES NOCTURNAS. Son eyaculaciones que tienen los
jóvenes adolescentes y que a veces van acompañados de sueños eróticos los cuales
son totalmente normales.
EN LAS MUJERES EL DESARROLLO DE LOS SENOS. Los pezones se agrandan y
sobresalen las arcolas o arcas pigmentadas alrededor de los pezones también se
agrandan, éstas por lo general logran su crecimiento antes de la menarquía y
además algunas veces uno suele crecer más rápidamente que el otro.
MENSTRUACIÓN. Se da por primera vez cuando el crecimiento repentino se ha
lentificado a una edad que va entre los 12 y los 13 años. Sin embargo se ha
venido presentando a una edad más temprana en este último siglo.
DESARROLLO FÍSICO Y PERSONALIDAD.
“La mayoría de los adolescentes están más preocupados por su apariencia física
que por cualquier otra cosa”. ¿Qué es lo que más preocupa al joven? Todo,
pero algunas cosas más que otras, los hombres quieren ser altos y de hombros
anchos, sin embargo las niñas quieren ser delgadas pero con busto. Cualquier
cosa que les de un parecido con el sexo opuesto los hace sentirse infelices. El
autoconcepto de los adolescentes depende en gran parte de que tan atractivos los
consideren las personas jóvenes. En general los adultos que se consideraban
asímismos como atractivos durante su juventud tienen una autoestima más alta y
son más felices que los menos atractivos y dicha diferencia desaparece a
mediados de los cuarenta. De acuerdo con estudios realizados en la década de los
cincuentas, el tiempo de maduración también tiene efectos psicológicos,
comúnmente más pronunciados en el varón. Un joven estudiante de secundaria cuyo
crecimiento repentino no ha comenzado, cuya voz es aguda y sus mejillas lisas,
luce como un niño junto a sus compañeros de clase que han madurado antes. El
problema estribaría entonces en que, a pesar de ser de la misma edad, no puede
competir con ello atlética ni socialmente. “A un joven maduro se le considera y
se le trata como a un hombre; es más popular y probablemente puede ser líder
escolar”.
Se ha visto además que los hombres de maduración tardía aparecen “Con desventaja
educativa” en comparación con los de maduración temprana y media. Otro aspecto
interesante se refiere a la imagen corporal, los muchachos y las jóvenes de
madurez temprana se consideraban a sí mismos como más delgados que los de
madurez tardía, pero los de madurez temprana estaban satisfechos con su peso
mientras que las niñas de madurez tardía estaban insatisfechas. Sin embargo en
la edad adulta desaparecen casi todas las diferencias entre los hombres temprana
y tardíamente maduros, aunque permanecen algunos vestigios en la personalidad
que se refleja en la seguridad y decisión para enfrentar problemas.
[ Colaborado por: Maria Matos Meliá como modo de
colaboracion para Agendistas.com
]
|