|
La
problemática del adolescente puede ser muy amplia, ya que a diario el joven vive
experiencias que afectan a su vida, positiva o negativamente. El adolescente
se esfuerza por conseguir la independencia emocional respecto a sus padres y
otros adultos. Los jóvenes de ambos sexos dudan entre la seguridad que el hogar
les ofrece y el deseo de descubrir lo que podrían hacer como seres
independientes. “Vuestro sueño, queridos jóvenes, no es sólo el automóvil,
ustedes sueñan con todo un garage de autos morales, autocontrol,
autodeterminación, autoestima.
Se presenta durante la adolescencia una interesante contradicción, mientras que
rehuye a la dependencia familiar, necesita buscar y procura alguna relación de
amistad que sea profunda, llena de
sensibilidad, haciendo de esto una dependencia abierta con otro de su misma
edad o condición, situación que ocurre comúnmente en la escuela: el mismo caso
sucede cuando el adolescente se entrega a un grupo de amigos donde su vida gira
sólo alrededor de éste. El adolescente en la escuela se interesa por la
adquisición de un conjunto de valores y un sistema ético que dirija su conducta,
además esta etapa es un período de auto realización que es un proceso
absolutamente individual. En los siguientes puntos que plantea Carl Rogers
podemos ver toda una relación de situaciones que el adolescente rechaza y que
sólo presentan con frecuencia.
-
“Tiende a huir de las apariencias. La afectación, la defensividad, el sistema de
levantar minas, se valoran negativamente.”
-
“Manifiestan la inclinación de huír de los deberes. El pensamiento coactivo debo
o no debo ser así, es valorado negativamente. El cliente se aparta de lo que
debe ser, sin que importe quién ha mandado ese imperativo.”
-
“Se inclinan a no satisfacer las esperanzas de los demás. El complacer a otros,
en cuanto objetivo, es valorado negativamente.”
-
“La autenticidad se valora positivamente. El cliente revela su crecimiento,
orgullo y confianza al efectuar sus propias selecciones, al negar su propia
vida.”
-
“El autogobierno se valora positivamente. El cliente revela su crecimiento,
orgullo y confianza al efectuar sus propias selecciones, al negar su propia
vida.”
-
“El propio yo, los sentimientos también se valoran de modo positivo. Desde una
situación en que el cliente se contempla así mismo con menosprecio y
desesperación para valorarse así y valorar sus reacciones como positivas.”
-
“Ser un proceso se valora positivamente. Partiendo del deseo de un objeto fijo,
los clientes llegan a preferir la excitación de ser proceso, proceso de
potencialidad que ha nacido.
-
“La sensibilidad hacia los demás y su aceptación se valora al modo
positivo, el cliente llega a estimar a otros por lo que son, lo mismo que ha
llegado a estimarse por lo que es.”
-
“Se valoran positivamente también las relaciones. Conseguir una relación
estrecha, íntima, verdadera, plenamente comunicativa con otra persona, parece
llenar una necesidad real de todo sujeto.”
-
“Tal vez, más que todo lo expuesto, el cliente valora la apertura de su
experiencia interna y externa. Ser abierto y sensible a sus propias reacciones e
impresiones interiores, y a las relaciones y sentimientos de los demás, y la
realidad del mundo objetivo, es el recurso más valorado para él.
Finalmente cabe agregar que el adolescente vive un tiempo de cierto hermetismo
en donde se cierra al diálogo y observa sobre todo lo que le rodea en la familia
y en la escuela. Quizá su único escape sea su grupo de amigos y compañeros que
se acompañan en el despertar de su vida durante todo el proceso escolar.
[ Colaborado por: Maria Matos Meliá como modo de
colaboracion para Agendistas.com
]
|