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En la actualidad, la consideración de la adolescencia es un fenómeno
relativamente reciente, ya que antes no se consideraba como un estadío del
desarrollo humano. Los niños pasaban por la pubertad e inmediatamente entraban
ha aprender todo lo del mundo adulto. Ahora ese período entre la niñez
(pubertad) y la adultez es más largo, y ha adquirido un carácter propio. Es más
largo por la razón de que ahora la maduración física de los jóvenes es más
temprana que hace un siglo y sobre todo que la sociedad actual, hoy es más
compleja por lo que requiere de un lapso de tiempo más largo para la educación y
la dependencia económica.

En muchas sociedades primitivas del siglo XX todavía no existe la etapa de la
adolescencia como tal, como por ejemplo el caso de las niñas en la primera
menstruación. Los ritos de la pubertad son de varias formas, que van desde
pruebas severas de resistencia y mutilaciones tales como la circuncisión,
afilamiento de dientes, perforación de las orejas, etc. Ritos que eran
ceremonias poco dolorosas pero unidas íntimamente a bendiciones religiosas,
emancipaciones y ritos tales como el “Bar Mitvah” para los
niños judíos de 12 años o la
tradicional fiesta y presentación para las niñas de 15 años que marcan el status
de la edad adulta. Así como sucede en el grado académico de bachiller y
profesional, conseguir licencia para conducir, o la cartilla del servicio
militar nacional. Pero en nuestra sociedad Occidental (moderna) un simple rito
de iniciación no significa edad adulta.
Durante todo su desarrollo, el hombre es un todo integrado en constante
desarrollo, el cual, presenta etapas definidas que se determinan por
características propias sin embargo, no pude ser considerada cada etapa de
manera independiente, sin tomar en cuenta a las que le preceden y a las que le
siguen, ya que cada una es una continuación de la anterior y una preparación
para la siguiente. Lo que explica el fenómeno de la adolescencia es ese conjunto
de características propias, de experiencias, cambios y problemas comunes como
son los cambios anatómicos y fisiológicos en la pubertad, la necesidad por
lograr la propia identidad así como ser alguien en la sociedad. En este momento,
los problemas que surgen son más bien a causa del medio social que a condiciones
propias de la edad. Una prueba de la influencia que ejerce el medio sobre las
manifestaciones psíquicas del adolescente, es el hecho de que en los pueblos
primitivos los adolescentes no presentan, por lo general, los conflictos más o
menos comunes que en cualquier país civilizado.
Ni la misma pubertad es un período crítico sino natural; los problemas que se
presentan son una continuación de los problemas de la infancia (no aceptación,
carencias materiales, dificultades escolares, problemas morales y en algunos
casos problemas de identidad por parentesco civil). Debemos tomar en cuenta que
lo que se haya hecho del individuo desde su nacimiento hasta la adolescencia,
repercutirá posteriormente. Los cambios de la adolescencia son de una graduación
acelerada, a causa de ello pueden presentarse dificultades que surgen en las
relaciones del adolescente con el adulto ya que éste sigue viéndolo como niño y
lo trata como tal, en cambio en el adolescente se manifiestan emociones a causa
de sus cambios hormonales y físicos que lo hacen sentir que posee la capacidad
de un adulto y si sus intereses son ignorados y menospreciados, fácilmente se
sentirá agredido y dará una respuesta agresiva, generándose así el conflicto.
Al inicio de esta etapa se presenta el cambio hormonal, unas glándulas se
desarrollan mientras que otras se atrofian. El equilibrio y la madurez del
adolescente, dependerá de que estos cambios se realicen normalmente. Es
importante resaltar el pensamiento de algunos autores manifestando que es tan
determinante el funcionamiento hormonal del individuo que no sólo influirá en su
vida actual, sino también en la futura, de manera morfológica, fisiológica y
psicológica. Mas si bien esto determina las posibilidades y los límites de
desarrollo no debemos olvidar que el ambiente (físico, FAMILIAR y social)
influye de una manera muy importante en la vida y maduración del hombre.
[ Colaborado por: Maria Matos Meliá como modo de
colaboracion para Agendistas.com
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